"Dragon Wars" es una película de origen coreano que nos transporta del tiempo de los mitológicos dragones a la actualidad. Nos habla del destino, de la reencarnación de la destrucción del mundo tal y como lo conocemos y fantasea más allá de todo límite con sus criaturas reptantes y voladoras.
La historia se narra en dos tiempos, en un pasado remoto en el que se forja la leyenda de los dragones, de la lucha entre el bien y el mal... y en el presente, centrado en la figura de un periodista (Jason Behr conocido por "El tatuador" y la serie "Roswell") que comienza a investigar extraños sucesos y pronto se ve perseguido por los ejércitos de criaturas. Entre todos estos hechos conoce a la rubia de turno que resulta ser el blanco de la persecución de las criaturas, se enamoran y corren corren corren en persecuciones sin fin...
"Dragon Wars" es visualmente curiosa, posee efectos bien realizados, incluso artísticos y medianamente bien hechos frente a otros que son catastróficos para la era digital en que vivimos, un contraste que distrae sin duda la atención del espectador. Los actores bordan los papeles más planos, insulsos e irrelevantes vistos en bastante tiempo, parece que ninguno se cree lo que hace, lo que dice, o lo que ocurre. La historia en general es bastante incoherente, surrealista y demás.... pero, no puedo negar que en general, todo este conjunto de desastres y el ritmo de la acción del film, me tuvo bastante entretenido. Una de esas películas que se ubican en la mente del espectador como "es mala, muy mala, pero divertida".
Enoch






